Se enfrentan las elecciones con una pobreza que alcanza a 15 millones de personas

Mientras el presidente Mauricio Macri llegaba a la localidad de Junín, provincia de Buenos Aires, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y su par de Producción y Trabajo, Dante Sica, intentaban explicar la cifra récord de pobreza que comunicó ayer el Instituto de Estadísticas y Censos (Indec).

Según el informe de Condiciones de Vida, Incidencia de la pobreza y la Indigencia en 31 aglomerados urbanos, en la Argentina el 35,4% de la población está bajo la línea de pobreza y el 7,7% se encuentra sumida en la indigencia.

La muestra implica un crecimiento significativo respecto de igual período del año pasado se registraba un índice de 27,3%. Y de 3,4% respecto del récord anterior de la gestión Cambiemos que fue en el último semestre de 2018 cuando el indicador mostraba que el 32% de la población

Con estos números el Gobierno enfrenta el tramo final de la campaña electoral con algo más de 15 millones de personas que no cubren con sus ingresos las necesidades básicas, cifra que sumó 3,7 millones en doce meses.

Buena parte se concentra en el Gran Buenos Aires donde casi el 40% de la población es pobre y el 9,1% es indigente. Las otras localidades en donde la medición por ingresos muestra una fuerte caída es en la zona del Gran Concordia (52,9%) y de Gran Resistencia (46,9%).

«La realidad nos duele pero nos obliga a redoblar esfuerzo para reducir la pobreza» comenzó la ministra Stanley quien hizo referencia a que «siempre doy la cara» cada vez que se conoció el número de pobreza. Tanto Stanley como Sica hicieron referencia a las implicancias que tiene el crecimiento de la pobreza la devaluación y la inflación y el «cambio en las condiciones macro» e intentaron atemperar el impacto de la cifra señalando que esto es una medición «por ingresos, cuando se toma multidimensional -ingresos más condiciones de vida, acceso a la educación, al transporte- el indicador muestra una mejoría».

Sica señaló que el indicador «no nos deja conformes ni contentos» y Stanley evitó hacer pronósticos respecto a cómo se llegará a diciembre mientras las mediciones privadas adelantan que luego del shock que tuvo la economía post PASO seguirá incrementándose y podría alcanzar el 39%.

«No quiero hacer pronósticos -del próximo índice-, nunca los hice, seguiremos trabajando en mejorar la situación de pobreza estructural y estando cerca de la gente que sabemos que sufre», para luego enumerar una cantidad de medidas que se fueron tomando en pos de mejorar la situación de los que menos tienen como el adelanto del aumento de la AUH, el bono de $ 2000 y la rebaja del IVA en ciertos productos de la canasta básica entre otros.

Consultados sobre si entienden que la política social fracasó y si hacen alguna autocrítica, Sica señaló que la autocrítica «es cotidiana» y esbozó una especie de mea culpa oficial al decir que al contexto macro se le sumo «errores propios de cierta inconsistencia en materia de política fiscal y tributaria».

Uno de los datos más impacta preocupante del informe del Indec es el que la pobreza infantil aumento del 41,4% al 52,6%. Más de la mitad de los niños menores de 14 años estaba bajo la línea de pobreza durante el primer semestre del año. El dato frío se traduce en que alrededor de 5 millones de chicos menores de 14 años son pobres en la Argentina, un millón más que hace un año. Pero lo más conflictivo es que en ese rango etario la indigencia pasó de 8% a 13,1 por ciento.

Sobre 9.500.000 chicos de menos de 14 años, 5 millones viven en hogares pobres. De acuerdo con la estadística oficial, uno de cada 2, o 5 de cada 10 chicos, vive en hogares pobres. De estos niños pobres, 1.200.000 viven en hogares indigentes, así definidos porque sus familias no tienen ingresos suficientes para comprar los alimentos básicos.

Emergencia alimentaria
El gobierno nacional amplió en $ 150.855.455.584 el presupuesto para este año. A través del decreto de Necesidad y Urgencia 668/2019 publicado ayer en el Boletín Oficial el Ejecutivo autorizó partidas para atender Emergencia Alimentaria, deuda pública para el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial, obras de infraestructura portuaria, garantías para Aerolíneas Argentinas y compra de un buque logístico polar.

En lo que se refiere al caso de Emergencia Alimentaria que se conoció ayer y que se estableció que se prorroga hasta el 31 de diciembre del año 2022, la ministra Carolina Stanley le dijo a El Cronista que para empezar a enviar las nuevas partidas «necesitamos que nos lleguen las rendiciones de las provincias para empezar a hacer circular los nuevos envíos. Es una restricción propio de la administración», señaló la ministra al término de la conferencia de prensa sobre el indicador de pobreza.

La Emergencia se trata de «un incremento como mínimo del 50% de los créditos presupuestarios vigentes correspondientes a políticas públicas nacionales de alimentación y nutrición».