El fabuloso 4 a 0 de Argentina frente a México

Fue la noche de Lautaro Martínez. En un tiempo demostró que está a la altura de la voluntad de recambio de la Selección. En un tiempo -el primero, el único que jugó- hizo de todo. Jugó para un diez. Marcó tres tantos y generó un penal que terminó en conversión de Leandro Paredes. La goleada 4-0 de la Selección ante México tuvo su sello.

Se sabía en la antesala de este partido y de esta gira. La idea del entrenador Lionel Scaloni estaba clara: probar jugadores, encontrar certezas, incluir variantes, ofrecer oportunidades (como en el caso de Marcos Rojo, frecuente suplente en los últimos tiempos del Manchester United), consolidar un recambio estable.

De todos modos es cierto: no hay lugar para conclusiones definitivas. Sí para ofrecer indicios de cara a los dos objetivos prioritarios y cada vez más cercanos: las Eliminatorias para Qatar 2022 (comenzarán el 26 de marzo del año que viene) y para la Copa América 2020 (se iniciará el 12 de junio).

Uno de esos indicios favorables de esta presentación tuvo un nombre y un apellido: Lautaro Martínez. En 21 minutos se encargó de reclamar titularidad con dos golazos.

El primero, a los 16, fue un zurdazo entrando entre tres defensores tras una fallida de Néstor Araujo.

El segundo, cinco minutos más tarde, otra vez de zurda -suave, impecable- luego de una notable asistencia de Exequiel Palacios.

Hubo otro rasgo relevante en ese primer tiempo del seleccionado argentino: la contundencia. A los 32 minutos -otra vez gracias a la astucia de Martínez y a la torpeza de uno de los centrales, en este caso Carlos Salcido- generó un penal. Clara mano. Fuerte y confiada definición de Leandro Paredes, uno de los preferidos del entrenador. Tres a cero.

Pero había más del equipo. Y sobre todo había más de Lautaro, en su noche de gloria, en su noche de hattrick. A los 38, esta vez con una definición cruzada de derecha, marcó el cuarto. Un festín para este rompecabezas en formación que está a cargo de Scaloni. También la loca noche del 22.

Sirve el dato para entender la dimensión: el último triplete lo convirtió Lionel Messi, en el amistoso frente a Haití en mayo de 2018. ​Otro detalle relevante: hacía casi 24 años que la Selección no marcaba cuatro goles en el primer tiempo (el antecedente sucedió frente a Venezuela en el 6-0 del 21 de diciembre de 1995)

Corresponde contextualizar también: México -país de fútbol- no es un rival cualquiera. Más allá de que lleva 15 años sin derrotar a la Argentina, con Gerardo Martino acumulaba 11 partidos sin derrotas (10 victorias y un empate que luego fue triunfo por penales) y se había consagrado campeón en la Copa de Oro de la Concacaf este año.

Tras su primer tiempo colosal, Lautaro Martínez fue reemplazado en el entretiempo. Ingresó Paulo Dybala, otro de las figuras del fútbol europeo, que quiere obtener territorio firme en el seleccionado.

De todos modos, la segunda mitad mucho se pareció a un agregado innecesario. Ya estaba todo resuelto. Ya al final, con nada por resolver, Ya al final, con nada por resolver, Scaloni hizo debutar a Leonardo Balerdi y Adolfo Gaich. Gustos de una noche feliz para la Selección.