Se inicia juicio por doble crimen de La Ribera, 36 testigos

Pasó un año y nueve meses desde la madrugada del 27 de noviembre de 2017, cuando se incendió la precaria vivienda donde se encontraban María Celeste Silva, su hijo de un año y medio y sus niñas de cuatro y cinco años. La tragedia sucedió en el barrio La Ribera, en la zona sur de la Capital, sobre la ruta nacional Nº 38.
Un adolescente de 16 años, vecino del barrio, advirtió las llamas y escuchó el pedido de auxilio de Celeste. De inmediato, salió a socorrerlos. Pese a que las chapas del rancho estaban al rojo vivo, el chico logró salvar a las nenas. Celeste y su bebé no pudieron salir y fallecieron.

No se trató de un accidente. Fue intencional. La investigación estuvo en manos del entonces fiscal de Instrucción N° 5 Luis Baracat, quien desde un primer momento acusó a Jorge Luis Burgos (34), ex pareja de María Celeste y padre del niño –las nenas eran hijas de dos parejas anteriores-. Sobre Burgos pesa una fuerte imputación: en relación con la muerte de María Celeste, está imputado por “homicidio triplemente calificado por el vínculo, con alevosía y por femicidio”, por su pequeño hijo por “homicidio doblemente calificado por el vínculo y con alevosía” y por las niñas, por doble “homicidio calificado por el vínculo y con alevosía en grado de tentativa”. Con esta imputación, solo cabe una única pena: prisión perpetua.

En diciembre pasado, el nuevo fiscal N° 5, Hugo Costilla, elevó la causa a juicio. Aunque el abogado defensor Pedro Justiniano Vélez se opuso a la elevación a debate, el juez de Control de Garantías de Tercera Nominación, Ramón Porfirio Acuña, hizo lugar al pedido del fiscal. Ante esta situación, la defensa apeló lo dispuesto por el magistrado. La causa fue remitida a la Cámara de Apelaciones pero el Tribunal de Alzada confirmó la resolución del juez Acuña.

Hoy está previsto que comience a desarrollarse el debate en la Cámara Penal de Tercera Nominación. De acuerdo con fuentes consultadas por El Ancasti, éste es el primer caso por “femicidio” que se debatirá en este Tribunal. La Cámara estará integrada por los jueces Jorge Palacios, Patricia Olmi y Marcelo Soria. Se estima que el debate podría desarrollarse en cuatro jornadas, con la presencia de 36 testigos. El Ministerio Público Fiscal estará representado por el fiscal Miguel Mauvecín y la asesora de Menores Sandra López Gardel. La defensa del imputado será ejercida por el abogado del foro local Pedro Justiniano Vélez.

El acusado
El “homicidio agravado”, tanto por “el vínculo”, “con alevosía” o “por femicidio”, prevé la pena única de prisión perpetua. Es decir, una vez cumplidos 35 años de prisión podría acceder a un beneficio excarcelatorio, siempre y cuando los informes pertinentes sean favorables. No obstante, Burgos está acusado por dos homicidios agravados, más el intento de homicidio de dos niñas.
“Soy inocente”, dijo Jorge Luis Burgos (33) luego de haber declarado por tercera vez ante el fiscal Luis Baracat en enero de 2018. Por entonces, amplió su declaración y sostuvo su inocencia. En la primera audiencia, a los pocos días de la tragedia, optó por guardar silencio. El 7 de diciembre volvió a declarar ante el fiscal pero solo insistió con su inocencia, sin precisar mayores datos.

El testimonio clave de
las nenas

Las dos hijas de María Celeste fueron rescatadas por un chico de 16 años. “Las chapas estaban al rojo vivo”, había expresado en alguna oportunidad el adolescente y su testimonio recobró valor muy importante. El testimonio de las niñas que pudieron sobrevivir a la tragedia también fue valorado durante la investigación. “¡Fue Jorge! ¡Fue Jorge!”, había declarado el adolescente que rescató a las nenas, según las palabras de las hermanitas. Las niñas habían declarado en Cámara Gesell y se consideró que su testimonio es “prueba fundamental”.

“La más chica lo vio”, contó Jorge Silva, abuelo de las nenas y padre de María Celeste. Con este testimonio, consideró que “más claro no puede estar”. Recordó que tras la tragedia, había expresado sus dudas sobre lo ocurrido pero después, con la investigación avanzada y un acusado con una fuerte imputación, Silva solo quiere justicia. “Que pague. Antes tenía dudas. No lo creía capaz de hacer lo que hizo, pero, después de las declaraciones de mi nieta más chica, cada vez estoy más convencido de que fue él”, había expresado.