Una persona detenida por el crimen del niño ahorcado en Tucumán

La investigación por el crimen de Benjamín Amaya, el nene cuyo cuerpo apareció colgado de un puente en Tucumán, tuvo un importante avance este jueves con la detención del primer sospechoso. Se trata de Claudio Argañaraz, hermano del abuelastro de la víctima.

La declaración de un testigo fue clave para colocar a Argañaraz en la mira de los investigadores. Esta persona afirmó haber visto a un joven, al que no conocía, con un chico que podría haber sido Benjamín.

El día y el horario en que se cruzaron coincidía con la data de la muerte pero fue un detalle en particular de la descripción física que aportó sobre el sujeto lo que permitió identificarlo rápidamente, indicó.

Argañaraz negó rotundamente haber sido el autor del crimen. Dijo que el día que lo mataron no había visto a Benjamín y que incluso había participado de su búsqueda durante el tiempo que estuvo desaparecido. Sin embargo, las contradicciones en su relato lo complicaron y terminó detenido.

El móvil sigue siendo por estas horas un interrogante sin respuesta. Si bien la hipótesis más fuerte sigue siendo que el agresor se llevó engañado a Benjamín a un lugar apartado con la intención de abusar de él y, como el chico se resistió y lo conocía, decidió ahorcarlo con un cable, hay otras líneas abiertas y todavía no descartan una venganza o un ajuste de cuentas.

«La investigación tuvo un inesperado giro, pero tenemos que seguir trabajando para sumar nuevos indicios en contra del acusado», señaló el jefe de Policía, Manuel Bernarchi, al mismo diario.

El caso
Benjamín desapareció el jueves pasado, cuando estaba al cuidado de su abuela. La mujer fue quien denunció su desaparición a la policía y se desplegó un operativo de búsqueda de la que participaron también vecinos y familiares.

Dos horas después lo encontraron ahorcado, colgado de un puente peatonal con un cable y el propio abuelastro lo trasladó hasta el Centro de Atención Primaria de Salud de Las Talitas, pero ya estaba muerto.

La autopsia determinó que Benjamín estaba vivo cuando fue ahorcado y que su muerte se produjo por asfixia. También reveló que la víctima tenía heridas defensivas por lo que se presume que se resistió a un ataque.

Tras confirmarse que no fue abusado sexualmente, los investigadores sospecharon que lo mataron porque impidió la violación y porque conocía al atacante.