Gustavo Saadi logró 30 puntos sobre Fama

Entre ambos se llevaron el 76% de los votos, a pesar de la ventaja del oficialismo. Tres partidos quedaron fuera de las generales de octubre.

Las elecciones primarias del domingo marcaron un histórico triunfo del oficialismo, con una ventaja de casi 30% para el candidato Gustavo Saadi, que de repetir resultados similares en octubre no solo será el nuevo intendente de la Capital, sino que se podría quedar con la mayoría absoluta en el Concejo Deliberante, ya que la victoria fue categórica en todos los circuitos.
En base a datos del escrutinio provisorio que manejan los partidos políticos opositores, el diputado nacional Gustavo Saadi (Frente de Todos) logró el 53,1% de los votos en la ciudad, con un especial respaldo en el circuito 3, en el sur, donde logró una distancia de casi 10.000 votos. Sin embargo, fue contundente en todos los circuitos.

Mucho más atrás, el rector de la Universidad Nacional de Catamarca, Flavio Fama (Juntos por el Cambio) se quedó con el 23,8% de los votos, sin ganar en ninguno de los distritos capitalinos pero con la distancia más corta en el circuito 6, donde estuvo a poco menos de 500 votos del candidato oficialista.
Sin embargo, como representante del ex FCS, Fama quedó muy lejos del 36% logrado por esa alianza en las primarias de 2015, donde compitió con tres propuestas a intendente.

Aunque la distancia fue abismal, se puede hablar de una polarización entre los candidatos de las dos principales fuerzas que compitieron, debido a que el resto de las alianzas que lograron superar las PASO sumaron poco más del 12% entre todas, y otras tres fuerzas estuvieron lejos de lograr el 1,5% de los votos válidos para competir en octubre.
El concejal Maximiliano Mascheroni, candidato del frente Consenso Federal, se afianzó como la tercera alternativa, con un porcentaje menor al que obtuvo el armado barrionuevista en 2015, cuando bajo el nombre de Tercera Posición la fuerza obtuvo el 9% de los votos. De igual manera, obtuvo más del doble de votos que su inmediato perseguidor, el concejal Simón Hernández.
Hernández, presidente del Partido Movilización, tuvo un retroceso importantísimo en relación con 2015. Por primera vez el partido que conduce compitió por fuera de la alianza histórica que tuvo con la Unión Cívica Radical y se alió a los referentes del GEN local, para integrar Gente en Movimiento (GEM). El concejal contaba con el antecedente de las PASO 2015 en las que obtuvo unos 8.500 votos y se ubicó tercero en la interna del FCS-Cambiemos. El número de este domingo lo dejó expuesto: solo obtuvo el 30% de los votos que consiguió en esa oportunidad, y se ubicó cuarto con el 3,5% . De hecho, en el circuito 3 y en el circuito 5 estuvo muy cerca de ser el quinto en la consideración de los vecinos.

A contramano de lo que ocurrió con las candidaturas provinciales y nacionales, la referente del Frente de Izquierda – Unidad, Estela Moreno, se anota como candidata para las elecciones generales del 27 de octubre, con un poco más del 2% de los votos válidos. Se trata de un avance para la izquierda, que en 2015 compitió dividida y obtuvo el 1% de los votos, con lo que no llegó a octubre.
Además, como se anticipó ayer, son tres los precandidatos que no superaron el filtro de las PASO: Rubén Yazbek (Somos Catamarca), José Torres (Unidos por la Gente) y Julio Ceballos (Acción Comunal) no alcanzaron el 1,5% de los votos válidos.

Blancos, nulos y participación
Hubo un importante crecimiento de los votos en blanco en esta categoría, ya que el domingo ascendieron al 7,3% de los votos totales, en comparación con el 5% de las elecciones primarias de 2015. Por otra parte, los votos nulos estuvieron en orden del 1%, misma cifra que en el último antecedente de primarias para intendente.

Sin embargo, hubo una importante caída en la participación de la gente en estas primarias. Tomando como referencia los valores provinciales, en las PASO 2015 hubo una participación del orden del 74%, contra un 68,7% en las de este año.
Con ese panorama, para lograr mejorar su performance de cara a las elecciones generales, la oposición deberá apuntar a conquistar a ese 30-35% de electores que no participaron el domingo, además de aquellos a los que decidieron votar en blanco para esta categoría.

Avance justicialista
Sin dudas que la elección del domingo fue histórica para el peronismo capitalino, porque logró una de las mayores ventajas sobre el radicalismo y sus partidos socios.
Las esperanzas de Juntos por el Cambio estaban puestas en el último antecedente inmediato, de las legislativas de 2017, cuando el Frente Justicialista para la Victoria logró ganar por apenas 300 votos de diferencia en la Capital, es decir, por un margen prácticamente inexistente.

Además, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2015 se habían alzado con la victoria: el 22 de noviembre de ese año la boleta de Mauricio Macri fue la más elegida en la Capital, donde hubo una distancia de 3.700 votos sobre Daniel Scioli, el candidato del justicialismo, que sin embargo logró el triunfo en la provincia.

Para este año, el cambio fue abismal: la boleta de Alberto Fernández (Frente de Todos) fue más elegida que el candidato a intendente (obtuvo el 54,1% de los votos contra el 53,1 de Saadi) y se impuso por más de 22.000 votos de distancia sobre Mauricio Macri (Juntos por el Cambio), que sin embargo también fue más votado que su propuesta a intendente (el presidente conquistó al 26% de los capitalinos, contra el 23,8 de Fama). Ese corte de boleta influyó negativamente también sobre Mascheroni, ya que la fórmula encabezada por Roberto Lavagna logró el 8,6% de los votos.
Por su parte, en el FIT, Nicolás del Caño recibió menos votos que la candidata a intendente (1,93%) y se ubicó como la cuarta alternativa en esta ciudad.